martes, 19 de noviembre de 2013

El cambio en la Sociedad


Esta mañana mientras miraba por la ventana de mi habitación hacia las chabolas que están justo en frente de la Residencia Universitaria acá en Milán, me preguntaba que pasa con el mundo, me sentí triste por un par de minutos mirando como las prendas de las personas que viven a la intemperie se mojaban con la intensa lluvia que caía en ese momento. Me sentí desgraciada por estar en un cuarto caliente mientras no solo ellos si no millones de personas se mojan, se fastidian, sin techo donde vivir, sin comida caliente que tomar todos los días; entonces fue cuando la tristeza se convirtió en repudio en repudio por la sociedad que ha creado el ser humano, perdón... que hemos creado, sí, porque somos billones y sin embargo parece que en este planeta las cosas no cambian.

Cada persona que nace, se dice que nace con el propósito de ser feliz; pero Qué es ser feliz?? esa creo que es más bien la tarea que se nos impone desde que tenemos uso de razón. Todos hablan del amor y de la felicidad, del bien común; pero donde se termina el bien común y la felicidad social? Donde la felicidad es tan sólo una herramienta que hemos aprendido a manipular para saciar el ego individual? Nos hace felices el descubrir lo que es para nosotros la felicidad? o simplemente nos mantiene vivos la búsqueda de ello?

En una sociedad que constantemente se debate por quien es el mejor,  pero sin embargo está continuamente bombardeandonos con la apertura global porque juntos "somos mejores"; no me queda más que pensar que es una sociedad enferma, sociópata y hambrienta por destruirse. Para mi, al final solo quedará el mejor, pero el mejor de qué? el mejor en ser feliz? No lo creo, o bueno de pronto el mejor se lo crea, su felicidad radique en ser el mejor, pero hay está mi incertidumbre... felicidad? ser feliz? como se puede ser feliz haciendo daño? o mejor es que aún no he entendido el concepto de felicidad... Cómo podemos ser y dejar ser, si mientras eso aplica para lo bueno, también aplicaría para lo malo.

Y entre distinguir entre la raza, la religión, el idioma, la ropa, las marcas, el feminismo, el machismo, probamos cada día que en lugar de ser una especie digna de este planeta vinimos con la mejor intención de destruirlo y destruirnos.

Vaya!